El vino de la Semana
Ahora no he tomado nada.
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Estoy leyendo
Estas novelitas son buenas, la primera fue un regalo de mi papá y un gran descrubimiento en el mundo de los cómics. Drowned in Thunder, de Christopher L. Bennett lleva más de un año en mi buró y ha llegado su turno.
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QUE LA ESQUIZOFRENIA NOS AMPARE
Colección de Jerseys
LO NUEVO Pumas, 60 años en Primera División.
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Ayer comentaba con mi editora sobre las preguntas para las que debemos tener una
respuesta preconcebida los que trabajamos en Líderes Mexicanos. No sé cuántas
veces me han preguntado si ya entrevistamos a Carlos Slim.
Pero la pregunta que más nos hacen, no importando qué, es cuál es el personaje a
quien más nos ha gustado entrevistar o el que más nos ha sorprendido. Yo varío mi
respuesta entre el Rayo de Jalisco Jr. y Mascarita Sagrada (desgraciadamente no
conozco a ninguno de los dos).
Lo que nunca nadie me ha preguntado es a quién me gustaría entrevistar más que a
nadie en el mundo. Mi lista pasa lo mismo por Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina,
Hugo Chávez, Fidel Castro y obviamente el Rayo de Jalisco Jr. y Mascarita Sagrada…
que, claro está, los únicos mexicanos en la lista son los dos últimos.
Siempre que platico del tema recuerdo a Nuria Díaz, periodista de sociales que,
cuando estaba en la revista Quién, entrevistó a Carlos Slim y confesó que el ingeniero
era la persona a quien más ganas le daba entrevistar en la vida.
Yo opino con Luis Spota ¿o era Ricardo Garibay? que eso de alcanzar el éxito
profesional entrevistando gente pos es poca cosa (creo que Garibay lo decía atacando
a Spota).
Pero sí me gustaría conocer personalmente al Rayo de Jalisco Jr.
Esto de los cuento porque, cuando comencé a trabajar en Líderes, pensé que esto me
daría la oportunidad de conocer mucha gente interesante y sí, así ha sucedido los
últimos diez años. Claro que entonces tenía mi muy particular lista que encabezaba
Joe Ramírez, seguido de Salma Hayek y… aunque ustedes no lo crean Martha Debayle
(y por supuesto, el Rayo de Jalisco Jr. y Mascarita Sagrada).
Con Joe Ramírez tuve la oportunidad de charlar hace un par de años y fue todo lo que
me esperaba y más, un verdadero caballero. Así las cosas, el año pasado recibí un
correo en donde me proponían entrevistar a Debayle y me emocioné ante la
posibilidad de poder conocerla y todo eso… el asunto se malogró –entre otras cosas–
porque la gente de Martha quería que ella saliera en la portada de la revista.
Pero este año ocurrió que se armó una portada con locutores de radio, de esos que
tienen programas no noticiosos, los escucha medio mundo y le hacen además al
Twitter. La presencia de Martha Debayle en nuestra portada llegó de forma natural, si
bien su perfil de empresaria y emprendedora exitosa ayudaba al perfil de nuestra
revista, es su éxito en medios de comunicación lo que nos hizo buscarla.
Y aunque mi presencia a la hora de la foto no era necesaria porque yo no me encargo
de estos menesteres, levanté la mano para estar presente en el estudio de Maritza
López y por fin conocer a la Debayle. Fue complicado concertar la cita y Martha llegó
como una hora después de lo acordado y el tiempo sirvió para que se me pasara un
poco la emoción mientras veía con Maritza López las fotos que le había sacado el día
anterior a Astrid Hadad y sus vestidos.
Sé que algunos de ustedes se estará preguntando ¿de verdad Martha Debayle? Y pues
sí, ¿por qué? No lo sé, pero siempre quise conocerla, tal vez porque muchas veces me
ha acompañado en el coche.
Cuando me preguntaron cómo me había ido con Debayle, mucha gente me preguntó
si sí es extraordinaria, fantástica y arrebatadoramente hermosa. Y no, no la encontré
así sino amable, linda y al final de la sesión de fotos y todo eso, me confirmó que no
me había equivocado cuando me pidió, en tono de orden, que no le tocaran la cara
con el photoshop, que así como está y lo que salió estaba bien, a sus 44 años está
como está y que no cambiáramos nada. Eso, señores, es una mujer y no pedazos.







