QUE LA ESQUIZOFRENIA NOS AMPARE
Los Jerseys
A ver ¿cómo les explico esto?
Fue culpa de Steve Matchett.
Les explico, Steve era un mecánico del equipo de Fórmula 1 Benetton, cuando se
llamaba Benetton, hoy es el equipo Lotus. Bueno, él escribió un libro llamado Life in
the Fast Lane en 1994 y me encantó, creo que fue uno de los primeros libros que pedí
a Amazon y fue con este que descubrí que si en México no se lee es porque en México
no se escribe lo que los mexicanos quieren leer.
Sólo pendejadas de intelectuales para intelectuales... en fin, ese no es el tema.
En su segundo libro, A Mechanich Tale, Matchett habla del morbo que le producía ir a
Argentina luego de toda la propaganda inglesa (él es inglés) que había escuchado
durante la Guerra de las Malvinas. Y quedó maravillado con esta ciudad de Buenos
Aires, que describe como una mezcla de París y Barcelona.
Luego me hablaron maravillas de Buenos Aires, describiéndola exactamente como
una ciudad latina con un aire europeo precioso.
Y ahí tienen a su babotas.
Quizá Buenos Aires tuvo su esplendor cuando la visitó Matchett, no lo sé, pero yo
encontré una ciudad con toques europeos discretos, oliendo a lo mismo que huele la
Ciudad de México, sí, con zonas turísticas muy modernas, pero nada que me hiciera
sentirme en el primer mundo y miren que llegué justo el día en que se jugaba el River -
Boca (que ganó el River por 1 a 0).
¡¡¡Argentina no es Buenos Aires!!!! Me gritaba un empresario argentino -de nombre
Aldo- mientras navegábamos el Nilo y me preguntaba qué lugares quería conocer del
mundo y le dije que Buenos Aires me llamaba la atención.
Pero ahí voy, a Buenos Aires. No encontré la combinación entre Barcelona, Madrid y
París, tampoco Roma, pero encontré a la Argentina que sigue enamorada de Eva
Perón y que pinta en sus monumentos, bardas y paredes sin respeto alguno -que me
recordó México- y a los argentinos que le van al River y que aceptan que Maradona
fue un buen jugador, pero que no es para tanto. Incluso a los que nada saben de
futbol, pero estaban dispuestos a contar todo lo que saben del Tango y de Gardel.
La comida, fuera del circuito turista resultó ser excelente, los vinos no tanto, les falta
un poco para que sus vinos de mesa sean lo que presumen que son y aunque tienen
sus uvas favoritas y las saben cultivar, tampoco es para ponerse a gritarle vivas a la
República.
Sentí un no sé qué cuando pasé frente al Luna Park y me acordé de los conciertos de
Soda Stereo, la verdad está un poco descuidado, no así su teatro Colón, donde hice
hartas fotos -ese pedazo sí que puede estar en cualquier ciudad de Europa- pero me
dio gusto encontrarme a la Argentina que no reniega de Argentina y que al primer
pretexto no sale corriendo a Europa o a la colonia Condesa del DF, no, estos
argentinos de Argentina son la buena onda y por eso comencé a preguntar en las
tiendas ¿qué playeras habrá de equipos que jueguen en Buenos Aires y que no sean ni
River ni Boca?
La primera playera que me presentaron fue la de Estudiantes de la Plata, que en su
nombre no lleva nada en inglés y más argentino no pudo haber... nada que River
Plate, Boca Junior o mamarrachadas asi de un idioma del país que supuestamente
desprecian... así que me hice de la playera del Estudiantes, que en letras pequeñas
presume los títulos del equipo.

Los Jerseys