QUE LA ESQUIZOFRENIA NOS AMPARE
Uno de Sacks...
Hace como un año Beto me preguntó si en Amazon estaba el libro de Musicofilia por
Oliver Sacks, lo busqué y sólo encontré la edición en inglés. Un par de meses después
en una librería en el aeropuerto vi la edición en español y no se la compré.
Me arrepentí casi de inmediato. Pasaron algunos otros meses y en la librería del Fondo
de Cultura Económica que está en la Colonia Fondesa me lo encontré nuevamente.
En medio de la feria de ofertas, salí con
Pornotopía, de Preciado y dos libros de Sacks:
Musicofilia y El Hombre que confundió a su mujer con un sombrero. El primero se lo
regalé a Beto, el segundo me lo quedé y lo estuve leyendo los pasados meses (sí, ando
un poco lento en lecturas).

El ibro es un triste compendio de casos que Sacks ha estudiado en su clínica de
enfermos mentales. Como Neurólogo, ha podido estar frente a personas que lo han
perdido todo, incluso el alma. Cuenta la historia de un sujeto sin memoria de corto
plazo, que vive atrapado en 1946 y no entiende qué hace en la clínica si él se siente
bien... está el caso de los gemelos que no funcionan en el mundo mas que para ver y
contar números.

Está el caso de gente que pierde la noción de su cuerpo. Un tipo se caía
constantemente de la cama, porque durante la noche descubría que alguien con muy
mal sentido del humor, había puesto una pierna ahí, el sujeto entonces tiraba la pierna
a un costado de la cama y él iba detrás porque tenía la pierna atada a su cuerpo.

Peor aún, una mujer perdió consciencia y control de su cuerpo. Perdió lo que Sacks
llama 'propiocepción', la percepción de uno mismo. Esos casos son los más
desesperantes.

Y no hay cura. Luego comienza hablar de autismo y de paliativos para que estas
personas puedan sobrevivir en sociedad. Aunque el libro está buenísimo, es
profundamente triste porque salvo en algunos casos, muy pocos, no hay final feliz, sólo
es el relato de un neurólogo que ha explorado los estados más lamentables de la
mente humana, como observador, a veces aventando algún medicamento pero nunca
solucionando los problemas.

Esta lectura ha sido como un viaje por el pabellón de los fenómenos de un circo y, en
medio de noticias que nos asombran, de descubrimientos y de documentales de cómo
hemos conquistado el mundo, me di cuenta de lo escaso que es nuestro conocimiento
de nuestra mente. La verdad, recomiendo mucho esta lectura.
Libros
El Hombre que confundió a su mujer con un sombrero
Pirate Latitudes